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martes, 8 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
sábado, 29 de enero de 2011
domingo, 16 de enero de 2011
jueves, 13 de enero de 2011
Un peluche. Por Ana Buigues
Otro día vuelvo a despertar abrazado a una niña de 12 años llamada Lara, suena el despertador y abre los ojos, me da los buenos días. Se levanta, se hace la cama y me coloca en el cojín, me da un beso y se va.
Me paso todo el día mirando una pared rosa apoyado comodamente, unicamente cambian los rayos de luz que alumbran la habitación. Hoy Lara llega mas tarde de lo normal y ¡qué sorpresa, trae una osita en su mano! que alegría, ya nunca más estare solo.
Ana Buigues.
Me paso todo el día mirando una pared rosa apoyado comodamente, unicamente cambian los rayos de luz que alumbran la habitación. Hoy Lara llega mas tarde de lo normal y ¡qué sorpresa, trae una osita en su mano! que alegría, ya nunca más estare solo.
Ana Buigues.
miércoles, 4 de agosto de 2010
sábado, 31 de julio de 2010
Madelman
Yo recuerdo a mis doce madelmans, los adoro, fueron lo mejor de mis doce años. Siguieron siendo lo que consideraba mis mejores amigos casi hasta cuando me casé. Eran mudos e inexpresivos, eso no les afectaba. Nunca tuvieron intención de hablarme. Incluso no sé si me querían. Yo sí los quería, y les quiero ahora.
¡Tenían tanta historia, tanto de mis opiniones y mi entendimiento! Ellos habían vivido la vida, eran especialistas en todo. Motti era un judío que había vivido en el gueto de Varsovia. Guetto era un tipo sin definición, las más de las veces sabías que había sido un carcelero de campos nazis. Luego vienen los más grandes: el que más quiero, del que no recuerdo su nombre, y Marcus Welby. Marcus no se rompía, yo siempre jugaba con él, el gasolinero, el que me regaló Maruja Lon.
¿Cómo puede ser todo esto tan importante, por lo profundo y sentido, y tan trivial y lejano?
Unos juguetes de plástico se clavaron en mi memoria y en mi corazón, tan fuerte e intensamente que todo lo sucedido después son sólo sucesos posteriores. El tiempo es imparable y no nos pertenece, creo que incluso ni nos importa. Tengo doce años, vivo en el Fortí, es verano.
Todo esto estaría muy bien y sería cierto si no pulularan por nuestras vidas una cierta gentuza queridísima, en mi caso unas niñas vanidosas como ellas solas, pero a las que no les puedo adjudicar muchos más defectos.
Doce años, ¡Qué va!, ¡tengo cien! La condición de padre te convierte en un protector caparazón de tortuga.
¡Tenían tanta historia, tanto de mis opiniones y mi entendimiento! Ellos habían vivido la vida, eran especialistas en todo. Motti era un judío que había vivido en el gueto de Varsovia. Guetto era un tipo sin definición, las más de las veces sabías que había sido un carcelero de campos nazis. Luego vienen los más grandes: el que más quiero, del que no recuerdo su nombre, y Marcus Welby. Marcus no se rompía, yo siempre jugaba con él, el gasolinero, el que me regaló Maruja Lon.
¿Cómo puede ser todo esto tan importante, por lo profundo y sentido, y tan trivial y lejano?
Unos juguetes de plástico se clavaron en mi memoria y en mi corazón, tan fuerte e intensamente que todo lo sucedido después son sólo sucesos posteriores. El tiempo es imparable y no nos pertenece, creo que incluso ni nos importa. Tengo doce años, vivo en el Fortí, es verano.
Todo esto estaría muy bien y sería cierto si no pulularan por nuestras vidas una cierta gentuza queridísima, en mi caso unas niñas vanidosas como ellas solas, pero a las que no les puedo adjudicar muchos más defectos.
Doce años, ¡Qué va!, ¡tengo cien! La condición de padre te convierte en un protector caparazón de tortuga.
lunes, 21 de junio de 2010
An education
HELLEN - "Siempre que escucho música clásica creo estar asistiendo a mi propio entierro."
Los dilemas de la adolescencia, de la educación. Del rumbo del que no sabemos que desear. Vivencias (diversión), conocimiento (esfuerzo y aburrimiento), seguridad (decisión prematura e implacable). Rol femenino a prueba. Parecía superado, creemos haberlo superado con esa militancia en la ideología de genero. Pero el dilema es mucho más interior, no tiene que ver con la condición femenina, sino con las decisiones de una persona, inteligente y sensible.
Las cosas hechas por primera vez, la ilusión. Y que quede una grata memoria que aliente nuevas ilusiones. Las heridas eliminan la inocencia pero no deben acabar en la desconfianza y en la falta de generosidad.
JENNY -"David. Si pasa mañana en París unicamente pasará una vez. (...) Porque la primera vez sólo pasa una vez."
Estoy deseando que mis hijas tengan edad para ver esta película, quizás les oriente a tratar de encontrar ese equilibrio casi imposible: disfrutar, aplicarse y ser cauto. (Y se enseñen un poco de interpretación con la fabulosa Carey Mulligan).
Bueno, tras todas estas reflexiones pudiera parecer que se trata de una película maravillosa, pero no lo es tanto, está plagada elementos forzados que dejas correr por el interés central. Ello no quita para que también se aprecien elementos satisfactorios, (la actitud de los padres, el encanto del vividor, las profesoras, la limitada Helen).
Los dilemas de la adolescencia, de la educación. Del rumbo del que no sabemos que desear. Vivencias (diversión), conocimiento (esfuerzo y aburrimiento), seguridad (decisión prematura e implacable). Rol femenino a prueba. Parecía superado, creemos haberlo superado con esa militancia en la ideología de genero. Pero el dilema es mucho más interior, no tiene que ver con la condición femenina, sino con las decisiones de una persona, inteligente y sensible.
Las cosas hechas por primera vez, la ilusión. Y que quede una grata memoria que aliente nuevas ilusiones. Las heridas eliminan la inocencia pero no deben acabar en la desconfianza y en la falta de generosidad.
JENNY -"David. Si pasa mañana en París unicamente pasará una vez. (...) Porque la primera vez sólo pasa una vez."
Estoy deseando que mis hijas tengan edad para ver esta película, quizás les oriente a tratar de encontrar ese equilibrio casi imposible: disfrutar, aplicarse y ser cauto. (Y se enseñen un poco de interpretación con la fabulosa Carey Mulligan).
Bueno, tras todas estas reflexiones pudiera parecer que se trata de una película maravillosa, pero no lo es tanto, está plagada elementos forzados que dejas correr por el interés central. Ello no quita para que también se aprecien elementos satisfactorios, (la actitud de los padres, el encanto del vividor, las profesoras, la limitada Helen).
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